Desde la juventud podemos comenzar a establecer relaciones de pareja. Tendemos a pensar que es la atracción por la otra persona la responsable de la elección, aunque analizando con mayor profundidad vemos que también existen otros factores importantes que nos hablan sobre las necesidades más profundas de la personas que generalmente tienen que ver con la historia de vida y experiencias previas.

Podemos observar que las personas a nivel interno se relacionan en pareja como forma de disfrutar, compartir un proyecto futuro, sentir validación, reconocimiento de un@ mism@, estatus ya sea social y/o económico, tener sexo, sentir cuidado, protección, evitar que te dañen, sentirte imprescindible… Entre otras muchas.

Observamos que a la pareja se le otorga un lugar especial de entre todos los vínculos posibles, por la expectativa que se genera en esa relación. Se tiende a pensar que el nivel de profundidad, intimidad y exclusividad que puede generar esa relación va a ser muy alto. Y es que sentir que somos elegid@s y únic@s para alguien puede ser muy valioso. Cuando además faltan amistades o relaciones profundas que sostengan emocionalmente, la pareja termina concentrando necesidades afectivas muy intensas. Y que puede llevar a que nos encontremos en relaciones de pareja poco satisfactorias o que incluso nos dañen.

Todo esto genera que la pareja sea un vínculo complejo que aúna desde las propias necesidades, expectativas, experiencias de cada uno de los miembros más la interacción del vínculo en sí mismo.

Desde Nuan Psicología podemos ayudarte a atender las cuestiones que tiene que ver con la pareja y que influyen en tu vida.