Cuando una persona tiene una auto percepción poco definida o poco confiable para un@ mism@, puede empezar a utilizar a los demás como un «espejo» para saber quién es, cómo es, si es valios@ o si se comporta adecuadamente.
Por tanto, la referencia principal sobre sí mism@ está más fuera que dentro.
Puede ocurrir que la opinión de los demás pese más de lo habitual; observa constantemente cómo reaccionan otras personas para interpretar qué pensar de sí mism@; adapta su forma de ser según el contexto o las personas con las que está; experimenta una fuerte necesidad de aprobación o un intenso miedo al rechazo; y/o puede tener dificultades para distinguir entre lo que realmente quiere y lo que esperan de sí mism@.
Con ello, puede aparecer el miedo a mostrarse o dejarse conocer por los demás, y es que expresarse de forma auténtica puede resultar amenazante.
Puede creer internamente que los demás pueden descubrir algo malo propio, no gustar a los demás y sentir que ‘pierde» identidad si no obtiene la mirada o la aprobación del otr@ o mostrar sólo aquello que cree que será aceptado.
Socialmente la persona puede hacer un esfuerzo importante en las relaciones sociales tratando de analizar a los demás y sus expresiones, comentarios, silencios, gestos y comparaciones intentando encontrar información de él/ella mism@.
Junto con lo anterior, la persona puede hablar poco de sí mism@; mantener conversaciones centradas en los demás; sobreadaptarse constantemente en las interacciones; mostrar una imagen muy controlada; evitar expresar desacuerdo o necesidades; ocultar vulnerabilidades…
No tiene porqué ser timidez, incluso la persona puede ser sociable. No obstante, evita que los demás accedan a aspectos importantes de su mundo interior.
Esto restringe la posibilidad de conocerse a mism@ y tener una visión propia más equilibrada entre el exterior y el interior.
Como tantos otros comportamientos no existe una única causa que explique esto, sino que podemos encontrarnos personas que:
- Han crecido en entornos donde el afecto dependía mucho del rendimiento o del comportamiento.
- Han recibido mensajes contradictorios sobre quién debía ser.
- Han vivido críticas frecuentes, burlas o rechazo.
- Han tenido poco espacio para desarrollar preferencias, emociones e identidad propia.
- Han experimentado relaciones impredecibles, donde era necesario estar muy pendiente de los demás para sentirse segur@.
En Nuan@ psicología podemos ayudarte a conocerte mejor y relacionarte contigo mism@ y con los demás de una forma más auténtica y propia.
