Todas las relaciones, sean del tipo que sea (amistad, sentimental, familiar…) están movidas por dos fuerzas que son polos distintos: amor y poder. Entre más predomina una, más nos alejamos de la otra.
¿Qué es una relación de amor?
Podemos decir que tenemos una relación de amor cuando
- aceptamos a la otra persona tal como es
- respetamos su autonomía y libertad
- nos interesamos por su bienestar
- nos mueve la cooperación, en lugar de la competencia
Lo anterior convierte la relación en un espacio de crecimiento y construcción conjunta.
¿Qué es una relación de poder?
Es una relación en la que lo que se busca no es amar, sino manejar al otro. Puede aparecer de dos formas:
- Poder de arriba: cuando se utilizan estrategias como el autoritarismo, la imposición, la superioridad moral, el control, la prepotencia, etc. Aparece en frases como «yo sé lo que te conviene».
- Poder de abajo: para ejercer este tipo de poder se pueden usar estrategias basadas en el victimismo, la queja constante, la culpabilización, la dependencia emocional, manipulación mediante la debilidad, etc. Nos referimos a expresiones como «después de todo lo que hago por ti», «si me quisieras, harías esto por mi».
Para distinguir una relación de otra es importante preguntarnos: ¿Estoy intentando comprender a la otra persona o estoy intentando manejarle?
Si lo que necesito es convencer, tener la razón, controlar, culpabilizar, ser indispensable para esa persona, entonces estoy en el área del poder.
Si, por contra, busco el bien mutuo, respeto las diferencias, acepto los límites y permito la libertad, estoy en el área del amor
Inspirado en las obras de Pablo Población: La antinomia amor-poder y Yo te manejo, tú me manejas)
